
El pasado 9 de octubre, un terremoto de magnitud 7,5 sacudió a Panamá, con epicentro cerca de Tonosí. El sismo provocó severos daños en viviendas e infraestructura, obligando a miles de personas a reubicarse en albergues temporales mientras se coordina la asistencia humanitaria en las zonas más golpeadas.
Este acontecimiento no es un hecho aislado. Durante los últimos meses de 2026, América Latina ha registrado un incremento notable en su actividad sísmica con cinco terremotos de gran magnitud (superiores a 7.0) que han dejado huellas de dolor en la región:
● Venezuela: Enfrentó severos sismos gemelos en junio que afectaron zonas como San Felipe y Catia La Mar, dejando importantes colapsos de infraestructura y miles de familias damnificadas.
● Colombia: Un potente terremoto de magnitud 7,4 en agosto con epicentro en Chocó causó graves daños en viviendas, escuelas y carreteras del occidente del país.
● Perú: La región de Ayacucho también fue sacudida por un sismo de 7,2, provocando deslizamientos de tierra y afectaciones en viviendas rurales y de adobe.
En medio de esta sacudida continental, la necesidad de contención, esperanza y apoyo para los niños y sus familias se ha vuelto más urgente que nunca en cada una de estas naciones.
En medio de esta emergencia, las iglesias locales son una fuente de esperanza para las comunidades afectadas. A través de sus líderes y miembros, muchas personas encuentran compañía, aliento y apoyo en momentos de incertidumbre.
Ante esta situación, Berenis Cosio, directora nacional de OneHope en Panamá, junto a su esposo y líderes cercanos, ha tomado la iniciativa de gestionar donaciones y apoyo a través de
sus redes de contacto e iglesias aliadas, con el deseo de bendecir a las familias que más lo necesitan.
Aunque las estructuras tiemblen y sufran daños, ver al cuerpo de Cristo unido, sirviendo con amor y disposición, nos recuerda que la esperanza permanece aun en medio de la crisis.
Desde Panamá, Berenis invita a la comunidad global de OneHope a unirse en oración por los niños, jóvenes y familias afectadas por el terremoto, así como por las iglesias locales que acompañan y sirven a sus comunidades en estos momentos difíciles.
Mira su mensaje y únete a nosotros en oración por Panamá.
En medio de las dificultades, podemos acompañar a quienes están sufriendo a través de la oración. Te invitamos a unirte a esta iniciativa y a orar por Panamá, Colombia, Venezuela y Perú:
● Por los niños, jóvenes y sus familias: Que encuentren protección, consuelo y fortaleza en medio de las pérdidas y la incertidumbre.
● Por las iglesias y los líderes locales: Que Dios les dé sabiduría, fuerzas y recursos para acompañar y servir a sus comunidades.
● Por las iniciativas de ayuda: Que las donaciones y los esfuerzos de quienes se han movilizado lleguen a las familias que más lo necesitan.
Que la Palabra de Dios traiga consuelo y esperanza a nuestras naciones, y que el amor de Cristo siga brillando a través de quienes extienden una mano solidaria.